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Préstamos para jóvenes y estudiantes

Préstamos para jóvenes y estudiantes
Los jóvenes de entre 18 y 25 años, así como los universitarios son un grupo que también puede necesitar préstamos. Aunque estamos acostumbrados a que la gente de mediana edad sea la que se endeude, esta parte de la población tiene unas particularidades económicas concretas y también puede hacer uso de este servicio. Normalmente, las edades de los prestatarios son más elevadas, pero los jóvenes también pueden necesitar pedir préstamos, sobre todo para estudiar.
Pedir un préstamo, independientemente de la edad del prestatario, es un proceso exigente y no siempre se consigue. Hay que cumplir una serie de requisitos para que la entidad financiera acceda a conceder el préstamo. En el caso de los jóvenes, este proceso puede volverse complicado ya que, a diferencia de los adultos de mayor edad, los jóvenes o estudiantes no suelen tener nómina ni ahorros importantes que avalen que serán capaces de devolver el préstamo sin complicaciones. Sin embargo, no es imposible en absoluto conseguir un préstamo si tienes entre 18 y 25 años. En este artículo te explicamos todo lo que debes saber.

Requisitos del préstamo a jóvenes

Los requisitos a la hora de pedir un préstamo pueden variar dependiendo de la edad del prestatario. Es por esto que si eres joven o estudiante y necesitas pedir un préstamo o un crédito, tendrás que tener en cuenta que los requisitos para acceder a él serán especiales.

Como normal general, hay una serie de requisitos que siempre se deben cumplir, independientemente de la edad del prestatario o del tipo de préstamo que se solicite, ya sea una hipoteca, un crédito o un préstamo estudiantil. El principal requisito es tener una solvencia que permita devolver el préstamo a la entidad financiera de forma cómoda. Esto implica tanto tener un mínimo de ahorros para poder hacer frente al pago, como no formar parte de ninguna lista de morosidad. En el caso de los jóvenes o estudiantes, es poco probable que formen parte de una lista de morosidad a tan corta edad, pero es importante tenerlo en cuenta.

Además, para que un joven acceda a un crédito, debe tener residencia en España, pero no necesariamente tener nacionalidad española. Esto es especialmente útil para los estudiantes extranjeros que vienen a realizar sus estudios a España. Por otro lado, se debe disponer tanto de teléfono móvil como de una cuenta bancaria de la que sea titular. Es decir, no es suficiente que tenga una cuenta en la que los titulares sean los padres y el joven tenga acceso, sino que debe ser titular él mismo.

Importe máximo del préstamo para jóvenes

En cuanto al importe del préstamo que se puede llegar a solicitar, no existe ninguna restricción, ni en cuanto al mínimo, ni en cuanto al máximo. En este caso, la edad no influye. La entidad bancaria tendrá las mismas restricciones para una persona de 18 años como para otra de 40.

Lo habitual es que los préstamos sean de un mínimo poco frecuente de 50 euros, hasta un máximo de 4.000 euros, sin embargo, la cantidad se puede ajustar dependiendo de las necesidades del prestatario y de su solvencia.

¿Cuándo solicitar el préstamo si eres joven?

La respuesta breve es: cuando estés absolutamente seguro de que es indispensable y de que lo podrás devolver cómodamente. Recuerda que un préstamo o un crédito no deja de ser una deuda que tendrás que pagar y que, si no lo haces, tendrás más problemas que al inicio. Es posible que los jóvenes, por su falta de experiencia económica, tengan la tentación de acceder a un crédito fácil para aliviar un poco ese final de mes, para realizar unas vacaciones o para tener las últimas novedades en tecnología.

Es importante que el prestatario valore su situación económica. Si es la adecuada, un préstamo puede solucionar y aliviar los problemas económicos y ser una buena opción para llevar a cabo sus proyectos.

Las consecuencias de no devolver el préstamo

Retrasarse en el pago de un préstamo o directamente no devolverlo en el plazo acordado entre el prestatario y el prestamista tiene duras consecuencias. 

Por un lado, el retraso del pago podría aumentar los intereses de las primas a pagar y el préstamo acabaría resultando más cara a largo plazo. Si, por otro lado, no se devuelve el préstamo, la entidad bancaria puede tomar medidas legales y el caso terminaría en los juzgados por incumplimiento de pago. Además, todos los datos de este impago pasarían a ser parte de las listas de morosidad, como Asnef. 

En este caso, las consecuencias para jóvenes o estudiantes como para adultos de más edad son las mismas.

Consejos para solicitar un crédito para jóvenes

Antes de solicitar un préstamo, independientemente de la edad, hay que asegurarse de que las deudas no se acumulen y de que se puedan saldar fácilmente. Lo más aconsejable es siempre vivir acorde a los ingresos que se tengan, intentando ahorrar por muy reducidos que estos sean.

Llevar una economía responsable con regularidad es la única manera de ser solvente a largo plazo. Solo una vez que hayas comprobado que tu situación económica será estable, te recomendamos que inicies el proceso de pedir un préstamo.

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